
El aire cálido de la pre-primavera salteña está ayudando a que la forestación urbana planificada por la Municipalidad tenga un éxito inesperado.
Uno de los beneficiados es el Ministro de Seguridad de Salta, quien, según demuestran de forma elocuente las fotografías adjuntas, está librando un exitoso combate contra el avance de la alopecia.
Si bien la Municipalidad ha desmentido que el ministro se haya apuntado en la lista de espera para recibir un árbol en adopción, todo indica que para el próximo verano, cuando el funcionario tenga que inspeccionar los mangrullos policiales a cielo abierto, tendrá una sombra personal que lo acompañe y dispondrá así de una protección extra contra los rayos UVA.
La buena nueva ministerial ha insuflado esperanzas a aquellos sectores sociales que abogan desde hace tiempo porque el gobierno mejore su eficacia en la lucha contra el delito y la criminalidad organizada.
«Si el ministro ha conseguido mantener a raya el avance de la desertificación librando un combate valiente y decidido, seguramente conseguirá, con la misma perseverancia y carácter, acabar con la delincuencia en Salta, en muy poco tiempo», ha dicho el portavoz de una asociación de afectados.