El Intendente Municipal de Salta, Gustavo Sáenz, entre desmalezado y quirófanos castradores, saca su tiempo para dar rienda suelta a su vena más política. Si antes fue el norte de la Provincia en donde el regidor municipal ha desplegado sus encantos, ahora le ha tocado el turno a la ciudad de Coronel Moldes, cuyo municipio se encuentra intervenido y en manos de un exfuncionario de la administración de Miguel Isa. Si bien el desplazamiento de Sáenz a Moldes no guarda relación con el ejercicio de su cargo (su poder de imperio caduca en Río Ancho), el hecho ha sido profusamente recogido por la comunicación municipal, a la que también parece importarle un rábano la distinción entre la información pública y neutral y la información de carácter parcial y partidario.
Es por esta razón que nos hemos enterado que Sáenz visitó Coronel Moldes «para hablar sobre la situación política, económica, social y cultural de Coronel Moldes». Podría haber viajado al sur también para hablar sobre la derrota del Barça ante la Juventus o la próxima visita del Papa a Egipto, que sus actividades seguirían sin tener nada que ver con el ejercicio de su cargo.
Sáenz desembarcó en Coronel Moldes invitado por la dirigente local Rita Carreras, y eso de que el Intendente salteño mantiene un duro contencioso con los carreros y carreras de Salta. Pero no siendo el caso de la amable Rita, quien de carrera solo tiene el apellido, la reunión discurrió como sobre una balsa de aceite, «con el objetivo de intercambiar experiencias y trabajar de manera conjunta».
En medio del lío, Sáenz dijo: «Estoy abocado totalmente a la gestión», lo cual sonó un poco sarcástico, habida cuenta de que justamente nada tenía para gestionar en Coronel Moldes, como no sea su futura imagen de candidato.
También dijo Sáenz que «no cree en las construcciones individuales», razón por la cual siempre manda al menos a dos obreros a parchar los baches de la ciudad.
«Es importante que trabajemos juntos pensando en el bienestar de los salteños, dejando de lado las mezquindades políticas. Esa es la mejor forma de avanzar». Aunque eso de las mezquindades sonó a indirecta con un destinatario fijo (Urtubey), el discurso del bienestar de los salteños, más que diferenciarlo, aproxima al Intendente a la vacua sanata del Gobernador.
Salvando el bache (y nunca mejor dicho), Sáenz aclaró: «Durante este año se podrán ver concretadas muchas de las gestiones que realizamos el año pasado desde la Municipalidad ante la Nación. Ya comenzaron algunas obras en los barrios más postergados de la ciudad, como Gauchito Gil, Bicentenario y Floresta. Próximamente se empezarán los trabajos del área centro, entre otras obras de infraestructura que llevaremos adelante en la ciudad». La declaración empezó a cobrar un cierto sentido.
Por último, el jefe comunal afirmó que la sociedad actual necesita gestiones con una alta capacidad de administración y de resultados no solo a corto plazo, sino también a mediano y largo plazo. Y agradeció el recibimiento y cariño de los dirigentes de Coronel Moldes.