¿Es Urtubey una mala influencia para Macri?

En pocos meses de gobierno, el Presidente de la Nación ha sufrido, por este orden, 1) una fisura de costilla, 2) una arritmia cardiaca y 3) un esguince de rodilla.

En lo que llevamos desde el 10 de diciembre hasta hoy, han trabajado más los médicos de la Casa Rosada y la Residencia de Olivos que todo el gabinete de ministros juntos.

Fuentes generalmente bien enlozadas comentan que los males físicos que vienen aquejando al Jefe del Estado no son producto de la mala elección de las comidas por parte de la señora Juliana Awada (que suele saciar el sibaritismo presidencial con falafel y tabuleh) ni de los excesos físicos a que le obliga su pequeña hija Antonia, con quien comparte juegos y esparcimiento.

Al contrario, todo indica que en cada viaje a Salta, el primer mandatario nacional es convidado en esta ciudad con empanadas preparadas con grasa de burro, por directa indicación del malvado gobernador Juan Manuel Urtubey, empeñado en suceder a Macri en 2019.

Otros dicen, sin pruebas empíricas que lo avalen, que desde que Macri tiene a Urtubey como uno de sus aliados políticos, el estado psicofísico del Presidente ha sufrido un franco deterioro. O Urtubey tiene un muñeco vudú (no boudou) de Macri con alfileres clavados en partes estratégicas de su anatomía, o es simplemente que se le ha pegado la mala pata que persigue al gobernador provincial, que ni siquiera ha podido colocar los bonos de deuda de Salta en el mercado internacional.

Finalmente, hay versiones que sostienen que lo que Urtubey pretende simplemente es no tener competidores en el Bailando por un sueño. Si consigue mantener a Macri rengo y enyesado, dolorido y fibrilado, mejor para los intereses bailables de Urtubey, comentan las mismas fuentes.