Sergio Massa, solo superado por Karl Lagerfeld en materia de devices

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En la visita de Gustavo Sáenz a su antiguo compañero de fórmula podían faltar las facturas, los bizcochos de grasa, los bollos con chicharrón, pero no el mate.

La sola presencia del Intendente Municipal salteño constituye ya una invitación franca a chupar de la bombilla. Solo le faltó llevar el poncho y la guitarra para completar el cuadro de «amanecer campestre».

Pero lo que verdaderamente ha llamado la atención del encuentro entre estos dos (inexplicablemente) sonrientes políticos, es la cantidad y la variedad de aparatos electrónicos que el diputado Massa tiene desplegados sobre la mesa de su despacho.

Además de Sáenz, convertido en un 'device' con patas, por lo menos hasta que reciba los fondos que se le están negando, Sergio Massa tiene sobre la mesa ocho aparatos, entre los que hay dos teléfonos móviles, uno inalámbrico, dos tablets (o aparatos que se le parecen bastante), un power bank, un control remoto y un aparato negro no identificado que parece ser un reproductor de MP3.

A ello se suma un encendedor a piedra, una servilleta de papel, una versión tubular del cubo de Rubik y unos papeles sueltos que bien podría ser el dictamen de la Comisión de Trabajo y Previsión sobre el proyecto de ley antidespidos.

En el mundo de los famosos, solo el excéntrico modisto alemán Karl Lagerfeld supera a Massa en aparatología digital. Los más de 100 iPods del diseñador requieren del cuidado de varios bibliotecarios titulados, que son los encargados de sincronizar los aparatos, de acuerdo al humor del jefe.

Quizá en lo que Massa lleva ventaja es en el power bank (batería de reserva) que mantiene atado con una gomilla, tal como dijo alguna vez el presidente de la Cámara de Diputados de Salta, Santiago Godoy, que tenía su teléfono celular.

Ahora, que si con todos esos aparatos al alcance de sus dedos, Massa no consigue hacer fluir los recursos hacia Sáenz, es que sería preferible que renuncie a su escaño y se dedique, como Lagerfeld, a diseñar vestidos de novia y pasarse días enteros actualizando sus iPods.