Isabel Macedo y Urtubey, de turismo epidemiológico en Orán

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Los salteños se preguntan por estas horas si la crítica situación sanitaria que se vive en el norte de la Provincia, a causa del agravamiento del brote de dengue, merecía que el Gobernador se trasladase al lugar en compañía de su novia.

No solo es ya visible el desplazamiento del Vicegobernador, que en menos de cinco meses ha descendido del segundo al cuarto lugar en el ceremonial del Estado (después de Urtubey, Macedo y Parodi, por ese orden) sino el aspecto sonriente de la mediática pareja ante un drama que ya se ha cobrado varias vidas humanas.

Los ciudadanos esperan que la presencia del Gobernador sirva para mejorar la organización y la eficiencia de los recursos que el Estado ha comprometido en el combate contra la enfermedad, pero dudan que la visita sirva para este propósito.

Si nos atenemos a la fotografía que publica hoy la edición digital del Diario El Tribuno, reproducida aquí con fines exclusivamente informativos, la actitud distendida de la pareja contrasta nítidamente con el gesto de preocupación del vicegobernador Miguel Isa, nativo de esa parte de la Provincia.

Algunos han llegado a calificar de irresponsable la actitud del Gobernador de trasladarse al lugar en compañía de su novia, porque la situación -dicen- es sumamente grave y lo que se necesita son medidas y estrategias efectivas y no operaciones de imagen. «Hacen falta médicos en las guardias, no actrices paseándose por las calles», dicen algunas personas indignadas.