José Urtubey, hermano menor del Gobernador de Salta y dirigente de la Unión Industrial Argentina, ha valorado hoy la elección de Mauricio Macri como un «avance de la democracia». Para el dirigente de los patrones argentinos, «es positivo que se haya dado una alternancia en el cambio político».
Las declaraciones de Urtubey se inscriben en una línea de silenciosa convergencia entre dos sectores tradicionalmente mal avenidos de la derecha argentina: el liberal-conservador y el corporativo-religioso.
No por razonable, esta toma de postura deja de ser llamativa por la contradicción profunda que encierra. Solo hay que recordar que Juan Manuel Urtubey fue uno de los principales soportes de Juan Carlos Romero, que gobernó la Provincia de Salta durante 12 años seguidos, y él se apresta a hacer lo mismo desde el próximo 10 de diciembre.
Urtubey no solo ha impedido la alternancia política en Salta -primero con Romero y después con él mismo- sino que tampoco ha propiciado, como pide su hermano para el gobierno de Macri, «un pacto de gobernabilidad con los sectores de todas las banderas políticas».
El Gobernador de Salta ha aniquilado a los partidos opositores, los ha privado de representación legítima en los organismos de control y ha hecho abuso de su posición dominante durante sus ocho años de ejercicio del cargo. Jamás, por tanto, ha buscado alcanzar un pacto de gobernabilidad con sectores de la oposición. Sería un poco extraño que al cabo de tanto tiempo descubriera los beneficios del gobierno limitado y de la sucesión en el poder de diferentes fuerzas políticas.
Las declaraciones de su hermano son, sin dudas, interesadas y apuntan a inventar una imagen del Gobernador de Salta que en la realiadad no existe: la de un mandatario tolerante y abierto a las discrepancias políticas e ideológicas.
Si realmente Urtubey piensa que la alternancia es un valor que fortalece y mejora la democracia (es decir, que es bueno que gobierno otro diferente) lo único que debe hacer es renunciar y convocar a nuevas elecciones, anunciando previamente, que no se presentará a ellas.