Un litigio entre hermanos termina con una medida de no innovar y la división del condominio

  • La Jueza de Primera Instancia en lo Civil y Comercial número 1 de Tartagal, señora Griselda Beatriz Nieto, ha fallado a favor de uno de los hermanos enfrentados en un pleito por el destino de una de las cinco propiedades comunes.
  • Juicio civil en Tartagal

Según la información oficial del Poder Judicial de Salta, la señora Nieto ha acordado una medida de no innovar, ya que el hermano demandado, a pesar del pleito y de las medidas restrictivas por la emergencia sanitaria, estaba vendiendo los inmuebles.


La magistrada ha resuelto que la división del condominio debía efectuarse por partes iguales, en especie y en dinero.

Nieto también ha ordenado enviar copia de su sentencia a la Fiscalía Penal, para que investigue un posible delito de desobediencia judicial presuntamente cometido por el demandado. También ha enviado los antecedentes del asunto a la Fiscalía Civil, ante la probable afectación del medio ambiente y no se ha salvado la Fiscalía Federal, ya que la jueza considera que el demandado ha violado las normas del aislamiento social, preventivo y obligatorio.

La demandante es una mujer que promovió juicio contra su hermano porque este se había negado a dividir el condominio y pretendía imponerle la venta de los inmuebles en parcelas. Previamente, los hermanos se habían sometido a una mediación extrajudicial, pero no pudieron finalmente avenirse.

Ha dicho la señora Nieto en su sentencia que, ante la falta de claridad del modo en que se practicaría extrajudicialmente la división es procedente que la misma se se lleve a efecto judicialmente. Añade la magistrada que al momento de pronunciar su sentencia no existía algún acuerdo de división extrajudicial del inmueble que resulte «sustentable» y con acuerdo de las partes. Por este motivo, la señora Nieto ha desestimado la pretensión del demandado y ha atendido la de la demandante que pedía la división judicial del condominio.

Nieto ha dicho también haber tenido en consideración la situación particular de la actora, agravada por el contexto de pandemia. Se trata de una mujer mayor de 70 años, ama de casa, que debe resolver la división del condominio con las dificultades propias de la demanda del mercado inmobiliario, pero signado el destino de los acuerdos extrajudiciales por los criterios contradictorios y confusos del demandado.

Según la magistrada, el hermano demandado puso en evidencia durante el proceso que su interés no es el común sino el particular, y propicia la modificación del statu quo establecido por medidas cautelares dispuestas en estos autos, no obstante la pandemia, pretendiendo avasallar los derechos de la actora.