La feria judicial de invierno ha sido la culpable de que la magna fecha patria del 9 de Julio sea celebrada en las oficinas judiciales de Salta el 4 de julio, día de la independencia de los Estados Unidos de América. Felizmente, en vez del Star Spangled Banner los empleados de la ciudad judicial cantaron el Himno Nacional Argentino, el mismo que Messi, Mascherano y el resto de la troupe no pueden cantar a todo pulmón por las exigencias de brevedad impuestas por la FIFA.
La Canción Patria fue ejecutada magistralmente por la Banda de Música de la Policía de Salta, justo antes de que se desatara en la ciudad Ciudad Judicial un miniespectáculo de danzas folklóricas, entre las que sobresalió «el gato», un motivo tradicional muy conocido en el ámbito de los antiguos juzgados en lo Correccional.
Para finalizar, los empleados de juzgados, tribunales, fiscalías, defensorías y asesorías compartieron con el público presente (justiciables que tenían señalada audiencias por abigeato y otras infracciones menores a primera hora de la mañana) un chocolate patrio. Nada de chocolates suizos, en protesta por la absurda resistencia del equipo helvético a los ataques de la delantera argentina.
De haber tenido lugar la misma celebración, en la misma fecha, pero en el hall de la Suprema Corte de North Carolina, el chocolate patrio habría sido sustituido por porciones de «strawberry shortcakes» y «barbecue baked beans».