El gobernador Juan Manuel Urtubey participó ayer, día domingo 29 de mayo, en la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo y en la procesión del Santísimo Sacramento, junto al titular de la Archidiócesis de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello. En su homilía, el prelado dijo: “El Corpus en este bicentenario, nos reta a asumir nuestra vida y entender que somos responsables por ella y que se debe vivir la Patria y el mundo como si fuera nuestra propia casa. Convoco a los católicos a que, basados en la fe y el amor, transformen el país y las familias. El presente se puede transformar si somos generosos y honestos, sin mezquindades y si todos apostamos por una ciudad, una provincia y un país mejor”.
Un año más, ningún funcionario del gobierno de Salta ha querido participar en la celebración. El gobernador Urtubey, solo, sin su novia, sin su madre y sin Zottos, que es lo más grave.
En el frente de la Catedral Basílica, miembros del clero, cientos de familias, delegaciones de colegios y agrupaciones de jóvenes compartieron la celebración católica.