
El gobierno de Urtubey se apresta a sancionar a unos policías de Aguas Blancas por -supuestamente- haber incurrido en el horrible vicio de beber alcohol mientras se encontraban de servicio.
Unas fotografías que circulan por Internet han sido consideradas por el gobierno suficiente prueba para proceder a la suspensión cautelar de estos agentes, a los que se acusa también de practicar la extorsión sobre productores de hortalizas del lugar.
Lo que cabe preguntarse es si el Gobernador, como jefe supremo de la Administración (y por ende, juez de la conducta de los policías) puede (no jurídica sino moralmente) dejarlos sin trabajo por haber sido sorprendidos bebiendo cerveza con el uniforme puesto, en una comisaría y -presuntamente- en horario de servicio.
Por qué no
El pasado 3 de septiembre de 2013, al gobernador Juan Manuel Urtubey se le ocurrió la poco apropiada idea de firmar en medio de un jolgorio organizado por un folklorista, y en la casa de éste, un convenio de colaboración con la provincia boliviana del Gran Chaco, representada por el Alcalde de la localidad de Villamontes, Rubén Walter Vaca Salazar.En aquel jolgorio -regado, como es de suponer, por bebidas alcohólicas- no solo se encontraba el Gobernador de la Provincia (que firmó el instrumento), sino también dos altos funcionarios de su gobierno (el Secretario de Asuntos Hídricos, Alfredo Fuertes, y el de Obras Públicas, Sergio Zorpudes).
Si a Urtubey y a sus funcionarios les está permitido firmar un convenio internacional en medio de una fiesta en donde se consumen bebidas alcohólicas ¿por qué no lo pueden hacer unos agentes de policía dentro de una comisaría? Cuando el Gobernador y sus funcionarios beben mientras realizan su trabajo este gesto se considera un servicio a la patria, y cuando lo hacen unos simples policías ¿estamos en presencia de una acción abominable?
Predicar con el ejemplo
El Gobernador de la Provincia, tan celoso de su imagen pública, debería también reflexionar sobre si conviene o no exonerar a los agentes de Aguas Blancas, teniendo en cuenta que en algunas de sus apariciones oficiosas muy recientes sus modales y su aliño han provocado alguna que otra polémica, como lo documenta la siguiente imagen: