La Muncipalidad de Salta ha anunciado la reforma del procedimiento de retiro de animales muertos en la vía pública. Lo ha hecho después de que llovieran críticas ciudadanas dirigidas a la excesiva burocratización de un trámite que preveía, como preceptivo, una denuncia policial previa y el dictamen del veterinario forense acerca de la causa del deceso del animal. Ahora parece todo más sencillo, ya que ante el hallazgo de un animal muerto en la calle solo se deberá llamar al 0-800-777-4400 para que venga una pala municipal y se haga cargo del asunto.
Dice la Municipalidad que de esta manera «se dará pronta atención al caso», lo cual comporta un reconocimiento implícito de las complicaciones -especialmente sanitarias- que suponía el sistema anterior de denuncia, autopsia y certificado de defunción expedido por autoridad competente.
A partir de esta reforma, los animales atropellados, los abandonados en espacios públicos y los que mueren por causas naturales serán objeto de un rápido «despeje» por parte de la autoridad municipal, sin la participación de la Policía de la Provincia.
Recuerda la Municipalidad en un comunicado oficial, que la pasada semana dos caballos muertos debieron de ser retirados. Uno de ellos fue atropellado en la avenida Arenales, al norte de la ciudad, y el otro murió al caer a un canal de desagüe en el barrio Virgen del Rosario. A ello se suman -añade la Municipalidad- los casos de perros muertos que son abandonados en baldíos, microbasurales y en los arcenes.
Alguien se ha dado cuenta a tiempo que un cadáver de caballo expuesto al sol es una amenaza a la higiene y la seguridad de los ciudadanos, y que tanto papeleo exponía a los vecinos a las más variadas enfermedades infecciosas.