
El 15 de marzo de 1963, el presidente de EE.UU., John F. Kennedy, pronunció un discurso ante el Congreso en el que se refirió a los derechos de los consumidores. Años más tarde, el movimiento de consumidores comenzó a celebrar cada 15 de marzo el Día Mundial de los Derechos del Consumidor para aumentar la conciencia mundial sobre estos derechos.
El Día Mundial de los Derechos del Consumidor fue celebrado por primera vez el 15 de marzo de 1983, y desde entonces ha sido una ocasión importante para la movilización de la ciudadanía por sus derechos.
Es una jornada para promover los derechos fundamentales de todos los consumidores, para exigir que sus derechos sean respetados y protegidos, y para protestar contra los abusos del mercado y las injusticias sociales que los socavan.
El Día Mundial de los Derechos del Consumidor es un día internacional de acción y conciencia, celebrado por las organizaciones de consumidores de todo el mundo. El tema de este año es "El consumidor sostenible".
El consumidor sostenible
Millones ya están sintiendo los efectos del cambio climático. Los consumidores tienen un papel vital que desempeñar. En primer lugar, a través de su poder adquisitivo - un estudio global encontró que 66% de los consumidores dicen que están dispuestos a pagar más por marcas sostenibles (una cifra que se eleva al 73% para los Millennials). Pero también, a través de su capacidad para impulsar cambios en el sistema en las cadenas de suministro o cambios en la regulación.Los consumidores ya están realizando realizando cambios en sus vidas para ser más sostenibles: reciclar, reducir el desperdicio de alimentos y evitar productos insostenibles, y pueden hacer un mayor impacto con mayor apoyo de empresas y gobiernos. Una encuesta reciente encontró que el 37% no sabe cómo pueden ayudar a combatir el cambio climático y el 59% siente que no recibe suficiente apoyo de gobiernos, y 51% de negocios.
Los gobiernos y las empresas también deben actuar para brindar a los consumidores la información, las opciones y la infraestructura que necesitan para vivir vidas más sostenibles. Los consumidores son críticos para el éxito de cualquier transición hacia un consumo más sostenible, pero no pueden hacerlo solos.