
Sucedió en julio de 2018, cuando el elegido fue el supermercado Changomas, sancionado por Morello con 30.000 pesos de multa por -según él- vender productos caducados.
En aquella ocasión, la información oficial que suministra el gobierno de Salta decía que Morello dijo:
«La comercialización de productos vencidos, sin fecha de vencimiento ni de elaboración, representa un atentado contra la salud de los consumidores. Es responsabilidad de los proveedores, arbitrar los medios para evitar que sucedan situaciones como la descrita, máxime si se tiene en cuenta que los clientes adquieren un producto seguros de que ninguno le hará daño».
Ya en aquellas fechas, advertíamos que las palabras atribuidas a Morello por la comunicación oficial eran sospechosamente parecidas, por no decir exactas, a las declaraciones de la señora María Emilia Ruiz, quien se desempeñaba como Subsecretaria de Conciliación en las Relaciones de Consumo cuando, en el mes de septiembre de 2017, Defensa del Consumidor sancionó al supermercado Día por vender productos vencidos (leche chocolatada y salchichas light). La señora Ruiz expresó entonces que “comercializar productos alimenticios vencidos, sin fecha de vencimiento ni de elaboración, puede atentar contra la salud de los consumidores. En este caso, el supermercado debió arbitrar los medios necesarios para evitar que sucedan situaciones como la descripta, máxime si se tiene en cuenta que los clientes adquieren un producto seguros de que ninguno le hará daño”.
Y llegamos al invierno de 2019
Hoy mismo, la página web oficial del gobierno provincial de Salta nos cuenta que Morello ha desempolvado su látigo anticapitalista y la ha emprendido contra otro supermercado: el Vea de la avenida Houssay y Bolivia.Esta vez, la multa no ha sido de 30.000 pesos, sino de 100.000. Entre una multa y otra han ocurrido varias devaluaciones y la inflación no ha dejado de galopar. Y los productos que se dice se expendían vencidos son pan dulce con relleno de dulce de leche y alfajores de arroz bañados con chocolate.
Pero, ¿qué ha dicho Morello? Veamos.
«La comercialización de productos alimenticios vencidos, sin fecha de vencimiento ni de elaboración puede atentar contra la salud de los consumidores. En este caso, el supermercado debió arbitrar los medios necesarios para evitar que sucedan situaciones como la descripta, sobre todo si se tiene en cuenta que los clientes adquieren un producto seguros de que ninguno le hará daño».
En fin, que en vez de buscar nuevos argumentos, usar otras palabras y echar mano de cierta creatividad, el señor Morello ha preferido copiar sus declaraciones anteriores, que se sospecha que también han sido copiadas.
Si esta es la capacidad de comunicación del gobierno de Salta, ya se puede imaginar el ciudadano cuál es su capacidad para gobernar y para solucionar los problemas que afectan a todos.
