
El gobierno nacional ha anunciado ayer que está reconsiderando el proyecto de construcción de la quinta central nuclear argentina, que iba a ser en principio erigida en el territorio de la Provincia de Río Negro.
La decisión gubernamental -dice la información oficial- obedece al cambio de criterio del gobernador Alberto Weretilneck, quien el viernes hizo pública la decisión de rechazar su instalación en la Provincia, tras ser uno de sus impulsores.
El Ministro de Energía del gobierno federal, señor Juan José Aranguren, ha recordado en una comunicación oficial que el gobierno provincial «manifestó su total acuerdo y entusiasmo con la iniciativa» y que es necesario «fomentar y no clausurar a partir de un análisis electoral» el debate sobre el tema para que sea «la propia ciudadanía la que juzgue esto».
La reacción oficial se conoce luego de que el viernes pasado el Gobernador anunciara el envío de una nota al gobierno nacional «rechazando definitivamente la instalación de la central nuclear en Río Negro». El radical cambio de criterio del gobierno provincial se debe a la presión ejercida durante los últimos meses por ambientalistas, vecinos y sectores políticos que han expresado su oposición al emplazamiento de la central nuclear, por los supuestos riesgos ambientales que entraña el proyecto.