Samsung Electronics ha parado la producción de su teléfono Galaxy Note 7 tras haberse conocido nuevos casos de incendios en dispositivos distribuidos para reemplazar los terminales afectados por una avería de este tipo. Esta parada temporal se ha decidido en acuerdo con reguladores de Corea del Sur, Estados Unidos y China y afecta a una planta de Samsung en Vietnam, responsable de los envíos globales del nuevo modelo.
Samsung Electronics da por hecho que esta decisión afectará a las ventas de los nuevos teléfonos en India o Europa, cuya comercialización se iba a retomar el próximo 28 de octubre.
La decisión de no continuar con la producción de este modelo se ha tomado después de conocer ocho casos de incendio en dispositivos entregados a consumidores de Corea del Sur, Estados Unidos y Taiwán para sustituir otros terminales anteriormente afectados por una retirada global de 2,5 millones de teléfonos ante el peligro de que se prendieran fuego al cargarlos.
La semana pasada, AT&T y T-Mobile US, dejaron de vender el Galaxy Note 7 en Estados Unidos, ante los cinco nuevos casos de incendio de los que se ha tenido notificación en este país.
Analistas han calculado el coste de la retirada masiva del Galaxy Note 7 en torno a los 802 millones de euros.