Ante la proximidad del Día del Niño, el ojo avizor. Esa parece ser la consigna de la Secretaría de Defensa del Consumidor de Salta, que se ha planteado como objetivo evitar que padres, amigos y padrinos sean timados en las pocas y escasamente provistas jugueterías que hay en Salta. La información oficial dice que el objetivo de esta secretaría es el de «controlar que se respeten publicidades, ofertas y promociones que se ofrecen en jugueterías, como el cumplimiento de la ley de Lealtad Comercial que regula la publicidad, la comercialización, como así también la obligación de exhibir claramente los precios en las vidrieras».
Mientras las jugueterías sufren la presión inspectora de la autoridad de consumo, los vendedores informales de juguetes hace su agosto, aprovechándose de su capacidad de presión sobre las autoridades municipales.
El combate contra la ilegalidad parece que en Salta comienza por quienes cumplen la ley, o intentan no evadirla.
Consejos y recomendaciones
La Secretaría de Defensa del Consumidor ha difundido consejos y recomendaciones a los padres, algunos de los cuales sorprenden por su obviedad.Como por ejemplo, el de «evitar comprar juguetes que representen un peligro para los niños». Salvo que el peligro no sea manifiesto, apreciable a simple vista, ningún padre en su sano juicio expondría la vida de su hijo regalándole algo que pudiera hacerle daño.
Más sensata es la recomendación de leer los manuales de instrucciones y recomendaciones de los productos «que tengan información en idioma castellano». Es decir que si el comprador es un ciudadano chino, no deberá comprar los juguetes si el manual no viene en castellano y sí en chino.
El único inconveniente para poner en práctica esta útil recomendación es que todos los manuales de instrucciones vienen dentro de la caja y que para leerlos hay que comprar primero el producto. Mucho más interesante hubiera sido recomendar a los consumidores leer las advertencias de seguridad impresas en las propias cajas y hacer que el vendedor las traduzca si tales advertencias no estuvieran en español.
También se recomienda que los productos estén bien etiquetados, que se advierta cuando tengan piezas pequeñas, que indiquen la edad de uso recomendada y que posean sello de seguridad.
La recomendación de «no comprar juguetes tóxicos» es más bien incomprensible si no se aclara que la toxicidad peligrosa es aquella que se deriva del contacto con la piel o las mucosas o del uso normal del producto. Ello es así porque los materiales con que están fabricados los juguetes, en su gran mayoría, son tóxicos cuando se los ingiere.
En cuanto a los aspectos estrictamente mercantiles de la operación, la Secretaría de Defensa del Consumidor aconseja solicitar siempre el ticket o la factura por la operación realizada, ya que será prueba de la relación de consumo y en caso que sea necesario habilita el poder efectuar reclamos posteriores. Recuerda también que los comercios no pueden cobrar recargos por el pago con tarjetas de crédito.
Fuente: Gobierno de Salta