El gobierno 'reacondicionará' 700 computadoras desechadas por el Banco Macro

Después de la pesadilla del Brexit y las críticas casi unánimes que recibió su gestión de la colocación de bonos en el mercado internacional, al Jefe de Gabinete, Carlos Parodi, se le ha ocurrido la buena idea de aceptar una sustanciosa donación de uno de los principales socios del gobierno (y a la vez operador financiero internacional) -el Banco Macro- consistente en 700 equipos informáticos.

La comunicación oficial del gobierno no dice exactamente que se trate de 700 computadoras, ni tampoco precisa muy bien la cifra. El texto del contrato no ha sido publicado y es bastante improbable que se publique, pero es posible que la donación tenga por objeto la transferencia de la propiedad de 700 dispositivos, entre ellos muchos periféricos (como mouses, teclados, pantallas e impresoras).

Lo que parece cierto es que estos 700 aparatos son usados (la información oficial dice que la donación se compone aparatos que el banco «no utiliza» y tiene por finalidad «evitar el aumento de la chatarra informática») y que necesitan para funcionar ser «reacondicionados».

En ningún momento el gobierno informa cuál el estado, global o individual, de los equipos informáticos recibidos en donación y tampoco dice cuánto dinero gastará en reacondicionarlos para que puedan servir para el destino que ha sido previsto.

Este destino es la reutilización de los aparatos en «localidades del interior». Es decir que ninguno de los 700 equipos donados se quedará en la ciudad de Salta. Tampoco se ha explicado la razón de esta discriminación territorial, aunque la comunicación gubernamental habla algo sobre la existencia de una «brecha digital» entre capital e interior, como si no la hubiera en la propia ciudad de Salta.

Para mayor confusión, la información oficial dice en una parte que los equipos «serán reciclados», mediante un «trabajo selectivo» enmarcado en algo que se llama Plan Informático Provincial, y en otra sostiene que «serán reacondicionados».

La información es confusa, decimos, por cuanto «reciclar» no es lo mismo que «reacondicionar». La primera acción tiene por finalidad la reutilización de los materiales (plástico, cobre, aluminio, cristal, resinas, etc.), lo que generalmente ocurre después del desguace de los equipos, mientras que la segunda supone volver a disponer los componentes del equipo para que funcionen de una manera adecuada.

La información invita a conjeturar que después de que el gobierno gaste un dinero no cuantificado en la reparación y actualización de estos equipos, los mismos serán destinados a «centros tecnológicos» del interior provincial en donde se imparten cursos de informática básica, informática avanzada y diseño web.

Según el gobierno, estos centros tecnológicos del interior provincial son 23 y «requieren instrumentos» para su fortalecimiento. Lo cual de alguna manera sirve para revelar el estado de debilidad de estos 23 centros, ya que si su fortalecimiento depende de la incorporación de equipos informáticos de segunda mano, obsoletos, y que requieren de una inversión pública para ponerlos en condiciones de funcionar, mejor ni pensar cuál es su estado actual.

Firmaron el contrato, por el gobierno el Jefe de Gabinete, señor Carlos Parodi, y por el Banco Macro, su representante, señora Jorgelina Basso.

Fuente: Gobierno de Salta