El juez Medina pide a las fuerzas de seguridad la captura de Solá Torino

Horas después de ser conocida la destitución del juez Solá Torino por el jurado de enjuiciamiento, el juez federal Nº 2 de Salta, Miguel Antonio Medina, hasta hace poco colega del juez destituido, ordenó su detención y tal fin libró los correspondientes oficios a la Policía Federal, a la Policía de Salta, a la Gendarmería Nacional, a la Policía de Seguridad Aeroportuaria, a Interpol y a Migraciones. Sólo le faltó hacerlo a Scotland Yard y al FBI. A la caza del juez...La medida es consecuencia del procesamiento que, en su día, el juez Medina dictó respecto de Solá Torino en la causa en la que se investiga la posible comisión por el exjuez de un delito de cohecho. En principio, el procesamiento traía aparejada la prisión preventiva, pero esta medida no pudo ser llevada a efecto hasta tanto el juez perdiera su inmunidad al arresto, lo que sucedió ayer por la tarde cuando se conoció el fallo destitutorio, que es irrecurrible.

Según informaciones periodísticas, el juez destituido, que no se presentó al acto de lectura del fallo, era buscado ayer intensamente por las fuerzas de seguridad, aunque no se descarta que se presente espontáneamente a hacer frente a sus responsabilidades procesales. Hasta tanto ello no suceda, Solá Torino tendría la consideración, al menos periodística, de "prófugo".

La paradoja estriba en el exjuez, de ser detenido, pasará a revestir la calidad de preso federal y a compartir tal condición con varios internos alojados allí por sentencias que llevan su propia firma como juez. Resta saber cómo será recibido el detenido por los otros privados de libertad, si disfrutará, mientras dure su prisión preventiva, de medidas especiales de seguridad o si, por el contrario, estará sujeto a un régimen común y, por tanto, expuesto a los conocidos "códigos internos" del penal.