"En reiteradas ocasiones le pedimos públicamente al juez Medina que se vaya de la causas de derechos humanos", dijo Fernando Pequeño. El querellante en la causa Ragone destacó que recientemente el juez Pío Castellani dicto procesamiento sobre Guil, Lona y Zanetto, "por lo que se puede inferir que cuando las causas no están en manos de Medina pueden avanzar". Pequeño sostuvo también que "se está hablando de un entramado de situaciones entre fiscales y el juez Medina que preocupan al Consejo de la Magistratura" y se mostró convencido de que aún persiste una red de lealtades que responde al ex juez Ricardo Lona.
Al valorar la procedencia de un eventual juicio político a Medina, Pequeño Ragone dijo que "son evidentes" las demoras provocadas por Medina "para proteger a su amigo el abogado Raimundo Sosa y su relación con el ex jefe de inteligencia Joaquín Guil".