Desde el 1 de febrero de 1997

Doña Genoveva Paz de Figueroa - La amistad con los generales Heredia

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Además de la anterior tradición, o punto histórico, acerca de los Figueroa, San Agustín se señala por el siguiente caso, que debe figurar en aquél carácter en estas remembranzas:

En 1838, después de los desastres que padeció el general Felipe Heredia, cuando la guerra entre Rosas y Santa Cruz, dictador de Bolivia, se acontonó en San Agustín donde hizo su cuartel general, ya cuando había sido totalmente desprestigiado y repudiado por los salteño, a tal extremo que hasta las armas le quitaron.

Es indudable que ambos generales Heredia, Alejandro y Felipe, ex gobernadores de Salta, como comprovincianos de doña Genoveva, intimaron con su esposo don Pío.

Por eso fue que Felipe escogió dicho lugar, situado hacia el Sur de la capital, punto estratégico para huir por esa zona camino de Tucumán, ya que la ruta del Oriente le estaba cerrada por los caudillos fronterizos que ansiaban agarrarlo y aún fusilarlo, debido a que los Heredia habían mandado a Tucumán con sendas barras de grillos a los legisladores que defendieron la autonomía de la provincia, saliendo en libertad luego del asesinato de Alejandro Heredia, el 12 de noviembre de 1838.

El 16 de dicho mes y año, Felipe Heredia gobernador titular, desde San Agustín tiró un decreto y lanzó una proclama delegando el mando en los coroneles Manuel Solá y José Manuel Quirós y se marchó por los derroteros del mediodía de la sede de Salta, esquivando el cuerpo, como he dicho, a los caudillos de Campo Santo, Metán y Rosario de la Frontera alzados en armas.