Desde el 1 de febrero de 1997

    Golpe de EstadoTodos los golpes de Estado que se sucedieron en la Argentina a partir de 1930 se gestaron denunciando, dramáticamente, una crisis terminal del sistema institucional. Junto a tan sombrío diagnóstico, los grupos militares y civiles que los impulsaron se empeñaban en presentar esas rupturas como remedios únicos y extremos para curar una enfermedad que, al sobrepasar la esfera política, amenazaba extenderse a todo el cuerpo de la Nación.

    El 17 de junio de 1821 expiraba, en las afueras de la ciudad de Salta, Martín Miguel de Güemes. Estaba en ejercicio del gobierno provincial, al que había accedido en 1815 por decisión popular unánime, que en un acto sin precedentes lo ungió gobernador como afirmación de su ascendiente sobre las masas y como rechazo a la política del círculo porteñista. Le había sido confiado además el supremo mando del Ejército de Observación sobre el Perú en agosto del año anterior, por aclamación de los oficiales sanmartinianos, y con ellos debía reunirse aquel año fatídico de su muerte en la ciudadela de la dominación absolutista: Lima.

    (*) Francisco Centeno nació en Salta en 1862. Hijo de Francisco Centeno e Inés Alemán Puch. Hacia 1882, antes de cumplir 20 años, abandonó Salta para radicarse en Rosario de Santa Fe. Sus recuerdos de infancia y juventud y su trato con doña Genoveva Paz de Figueroa corresponden a los años 1872-1882. Allí se vínculó a Estanislao Zeballos, de cuya mano llegó a Buenos Aires. En 1888, avalado por el ministro Francisco J. Ortiz, ingresó al Ministerio de Relaciones Exteriores, donde fue director de la Biblioteca y Archivo de la Cancillería. A partir de 1929 publicó su obra en tres volúmenes "Virutas Históricas". Centeno murió a los 82 años de edad, en la Ciudad de Buenos Aires el 24 de agosto de 1944 (G.C.F.)

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