Luciano Acedo Salim presenta su candidatura a senador provincial por la Capital

Aunque todavía no se conoce la fecha elegida por el gobierno provincial para la celebración de las elecciones provinciales mid-term del presente año, las fichas comienzan lentamente a moverse en Salta.

Uno de los que ha hablado claro es Luciano Acedo Salim, exfuncionario de la Municipalidad de Salta, que ha anunciado con voz firme su intención de competir por el apetecido y nunca bien ponderado escaño de senador por el Departamento de la Capital, actualmente en manos del Partido Obrero.

Acedo Salim pertenece a una fracción del Partido Justicialista que se identifica a sí misma como la «renovación peronista», una denominación a la que se espera que el novel candidato honre con un programa electoral que no repita los lugares comunes de quienes lo han precedido en esta irregular carrera.

El mismo candidato ha efectuado un llamamiento a la prudencia al reconocer que el grupo que impulsa su candidatura tiene un arduo trabajo por delante. Según Acedo Salim, el Partido Obrero va a seguir siendo fuerte, pero no por sus propios aciertos (el desempeño de Gabriela Cerrano como senadora por la Capital fue paupérrimo) sino por lo que el flamante candidato llama «polarización ideológica», un fenómeno que a su juicio es producto de las políticas de ajuste del gobierno nacional.

Para Acedo Salim, la «renovación» que su grupo propone está asociada a un «cambio de paradigma». A su juicio, se debe romper con la creencia de que el Senado provincial -hoy convertido en un reducto conservador y políticamente monocorde- es «un espacio para que los políticos hagan sus últimos pasos».

El candidato presume de usar armas limpias y se reconoce poco o nada aficionado a las «roscas», entendiendo por tales las negociaciones opacas, y a menudo espurias, que se producen en las cimas del poder y que luego son impuestas, sin debates ni filtros, a las bases. Según Acedo Salim, «los acuerdos que puedan llevar adelante más arriba» no son de su competencia, aunque confía en generar desde el lugar que ocupa una importante audiencia electoral, mostrando, desde el peronismo al que pertenece, «una alternativa distinta».

Inexperto, quizá, pero de ningún modo incauto, Acedo Salim se muestra dispuesto a conversar con los popes de su partido: «Tienen mucho para contarnos y nosotros mucho que aprender», ha dicho, sin siquiera insinuar el más mínimo gesto de reproche por las continuas derrotas que viene sufriendo el peronismo en el distrito electoral más populoso de la Provincia.