El panqueque y el piantavotos comparten platea en el Salón Blanco de la Casa Rosada

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Aunque la Secretaría de Comunicación del gobierno provincial de Salta y la tupida red de di$ciplinado$ medios satélites de que dispone se hayan esmerado en maquillar la reunión, la verdadera estrella del reciente meeting en la Casa Rosada fue el camionero Hugo Moyano y no Juan Manuel Urtubey.

Lo curioso, es que tanto el poderoso sindicalista como el esmirriado Gobernador estuvieron compartiendo, codo con codo, la platea en el siempre acogedor Salón Blanco de la Casa Rosada, escenario elegido por el presidente Macri para anunciar su reforma al mínimo no imponible del tributo que grava las rentas de las personas.

Y curioso decimos, porque Juan Manuel Urtubey, hace no mucho, calificó despectivamente al veterano sindicalista llamándole «piantavotos», un insulto bien argentino que generalmente se aplica a aquel que, militando en las filas de un partido político determinado, termina atrayendo más votos del partido contrario que del propio.

El resultado de las últimas elecciones presidenciales, en el que la postrera influencia de Urtubey determinó la derrota de Daniel Scioli, ha puesto en seria duda si el calificativo debe ser aplicado al sindicalista camionero o al gobernador salteño, pues según dicen los que saben fue su perfil de fanático religioso lo que terminó ahuyentando a potenciales votantes de Scioli.

El amplio intercambio de sonrisas entre Macri y Moyano hace presagiar que el presidente, en caso de tener que elegir entre uno de los dos «piantavotos», elegirá al camionero y no al fanático religioso de los saltos de acróbata, aunque nadie descarta que este último, en nombre de la gran casa común del peronismo, termine retirándole a Moyano la etiqueta insultante, y ambos acaben confluyendo en una gran corriente electoral de cara a 2019.

En la galaxia de Urtubey, donde los astros se mueven caprichosamente y cambian de órbita según se lo pida el cuerpo, todo es posible. Hasta un abrazo a puro diente con Moyano.