Urtubey y su acaramelada relación con el gobierno de Macri

Que Urtubey gira y gira como una calesita no es ninguna novedad, pero que el gobierno de Macri se ponga meloso con tanto elogio almibarado ya se está convirtiendo en una muy mala costumbre.

La nueva oda de alabanzas ha llegado ayer de la mano de la Vicepresidente de la Nación, señora Gabriela Michetti, quien se encuentra de visita en Salta para, según sus palabras, conocer las diferentes situaciones que viven los argentinos de todo el país.

Tras ser declarada Huésped de Honor por el gobernador Urtubey, la Vicepresidente dijo que “Salta es una provincia que se ha lucido en los últimos años, mostrando que hay un gobierno presente”. Presente en Buenos Aires, habrá querido decir porque a Urtubey no se le ve el pelo en Salta, ni para los entierros.

La ambición presidencial del Gobernador le ha hecho olvidar sus obligaciones y se dedica a pasear hoy sí y mañana también en cuanta radio, canal de televisión o asadito se le cruce por el camino.

Macri y sus muchachos parecen haber caído en la telaraña de esta viuda negra ambiciosa que persigue un sueño mesiánico en el que el clan Urtubey sacará a la Argentina de la postergación y el olvido para convertirla en Argentina la Justa...

Macri y sus muchachos debieran saber también que Urtubey, como dice el dicho, «no da puntada sin hilo». Los besos de hoy son como los de Judas, o, como dice el tango de Gardel, «hoy un juramento, mañana una traición». El carnaval en Jujuy y el viajecito al Vaticano le van a pasar factura.

“En nombre del pueblo de Salta, queremos expresar la alegría de tener nuevamente la visita de Gabriela Michetti, sobretodo en este marco en el que se puede ver al Estado como articulador y facilitador de que la propia gente sea protagonista de los cambios en su comunidad. Eso solo se logrará trabajando juntos y en equipo, Nación y Provincia”, expresó el siempre obsequioso y obsecuente Juan Manuel que se cree más listo que cualquiera pero al que se le ve el plumero a un kilómetro, aun con visibilidad reducida por lluvia en el horizonte.

Ay, ay, ay... la que nos espera con este Gobernador veleta...