Salteños destacados
Profesor Camilo Dagum - 1925-2005
Profesor Camilo Dagum - 1925-2005
“En nuestros países el neo conservadurismo ignora que no hay mercado sin sociedad y que no hay sociedad sin poder. Más aún, el mercado es una institución de la sociedad, creada para servirla. La eficiencia económica sin justicia social es opresión. La justicia social sin eficiencia económica, resulta ilusoria y termina siendo una burla grotesca a las legítimas aspiraciones sociales”, afirmó Camilo Dagum.

En opinión de Dagum, el Fondo Monetario Internacional actúa como representante de la gran banca internacional, consiente sus maniobras especulativas, no objetó jamás los multimillonarios gastos en armamento, pero siempre demostró dureza al momento de exigir reducción del gasto social y baja de salarios, como parte de severos ajustes. Ésta es una síntesis de la conversación con Dagum y Estela Bee, su esposa, durante una de las últimas visitas que ambos realizaron a Salta.

Iruya.com se enorgullece de publicar en su sección dedicada a los salteños destacados en el extranjero, la entrevista realizada por Gregorio Caro Figueroa al matrimonio Dagum-Bee, durante una de las últimas visitas a Salta.

Dagum nació en Rosario de Lerma, Salta el 11 de agosto de 1925. Murió el 5 de noviembre de 2005 en Ottawa, Canadá, donde residía y en cuya Universidad era Profesor Emérito.

En 1959 obtuvo el doctorado en Ciencias Económicas en la Universidad Nacional de Córdoba, donde egresó con Medalla de Oro y Diploma de Honor. Su tesis fue laureada con Summa Cum Laude. Desde 1956 fue profesor en la Facultad de Ciencias Económicas de esa Univesidad, en la que fue elegido Decano en 1962, cargo al que tuvo que renunciar por el golpe de Estado del 28 de junio de 1966. Su gestión frente al decanato fue considerada como una de las más eficientes de la historia de ese centro académico.

A su forzado alejamiento de la Universidad de Córdoba siguió su alejamiento del país. Fue profesor invitado en la Universidad de Princenton. Hizo estudios de posgrado en Roma, Londres y París. Fue Doctor Honoris Causa de las universidades de Bolonia, Nápoles y Montpellier. También profesor en las universidades de Córdoba, Iowa, México, París, Otawa y Milán. Se desempeñó como investigador en Roma, Princeton, Londres y Francia y como profesor titular en la Universidad de Bolonia y Emérito en la de Ottawa. Publicó 12 libros más de 200 artículos en revistas especializadas.

El 25 de agosto de 1988 recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Nacional de Córdoba. Allí recordó a sus maestros Corrado Gini, Oskar Morgenstern, Francois Perroux, Herman Wold, Maurice Allais y Nicholas Georgescu-Roegen. Dijo entonces que la Argentina había nacido “para la libertad y por la libertad” y que la defensa de esos valores va de la mano de la tolerancia, la no discriminación, el respeto a la Constitución y la calidad de las instituciones.

A comienzos de 1999 se editó en inglés "Avances en Econometría", volumen de 400 páginas en su homenaje, con textos sobre su obra de especialistas de Estados Unidos, Europa, Asia y Australia. Otros temas de interés de Dagum fueron la Filosofía de la Ciencia, la distrubución de la riqueza, la desigualdad, la pobreza y el capital humano.

Poco antes de su muerte la Universidad de Nápoles otorgó el Doctorado Honris Causa a Dagum y a Estela Bee Dagum. En ese homenaje se dijo que Dagum era “un verdadero hombre del Renacimiento. Posee un profundo conocimiento de un vasto conjunto de ciencias, desde la Filosofía a la Historia, Ciencia Política, Economía, Sociología, Matemática y Estadística”. A su muerte sus colegas de la Universidad de Córdoba dijeron que Dagum había sido “un gran maestro y pensador”.

En esa mismo momento un periódico de Córdoba destacó que Dagum dejaba, además, su discurso que “aún en ocasión de las denuncias más graves, era mesurado y sin estridencia, pero de una claridad y firmeza que desnudaba la realidad con la lucidez de quien puede iluminar el camino en la búsqueda de la investigación y la lucha para construir un mundo sin exclusiones, con una mejor y más equitativa distribución de los beneficios que hacen más humana la vida en sociedad”.

Camilo Dagum y señora
Camilo Dagum y señora
Su mujer, Estela Bee, nació y estudió en Córdoba donde fue condiscípula de Dagum y luego, como éste, profesora de Domingo Cavallo. Escribió con su marido libros de Econometría. Graduada en 1960, también con Medalla de Oro y la máxima calificación académica, es profesora titular en la Universidad de Bolonia. Ha enseñado en Londres, Canadá, México y los Estados Unidos. Es autora de varios libros sobre su especialidad y de centenares de artículos en revistas especializadas.

¿Qué aportes hace Dagum en los métodos para medir la pobreza y el capital humano?

Bee: El problema de la pobreza es hoy una temática fundamental. Dentro de ella, también lo es la cuestión de cómo se miden pobreza, distribución del ingreso, distribución de la riqueza y formación del capital humano. Hasta ahora sólo se medía el capital físico, pero no el capital humano. Este es un tema de enorme importancia en los países más desarrollados. Camilo está desarrollando ahora métodos revolucionarios, desde el punto de vista científico, para medir el capital humano. Si se mide el capital humano de una población, se puede determinar cuál es la verdadera desocupación que hay en ella. En las sociedades más avanzadas, las personas que tiene un alto nivel de educación encuentran trabajo. Hay exceso de demanda para esos trabajos, con respecto a la oferta. En cambio, en niveles muy bajos de educación, hay un exceso de oferta respecto a la demanda.

Dagum: En los Estados Unidos están midiendo la desocupación por niveles de estudio y por años de escolaridad. Allí han llegado a la conclusión similar a la que vengo manifestando respecto a la medición del capital humano: que la tasa de desocupación disminuye drásticamente cuanto más calificado es el sector trabajador. Cuando se pasa del trabajador con instrucción primaria al trabajador con instrucción secundaria, disminuye la tasa de desocupación. Si se trata de personas que tienen formación técnica, disminuye mucho más. Y si tienen formación universitaria esa tasa es prácticamente cero.

¿En qué consiste su método para medir la pobreza?

Dagum: También creo haber innovado respecto al modo de medir la pobreza. Yo utilizo un método multidimensional, que no se basa sólo en el ingreso de las familias. Esto del capital humano tiene una finalidad, además de pretender explicar con mucho más rigor el concepto de pobreza. Hasta ahora la pobreza nunca se midió, y cuando se midió, se hizo de modo deficiente y aislado. Yo mido el capital humano como variable latente, es decir con variables no observables. Nadie puede observar el capital humano. Se trata de medirlo con métodos muy avanzados de estadística, que se están utilizando desde hace veinte años. Estimo el capital humano a través de un conjunto de indicadores. Con esto cumplo dos finalidades: una científica y la otra de política social. Ambos métodos me permiten medir el capital humano de toda la población. El método multidimensional de la medida de la pobreza considera: nivel de ingresos, número de desocupados, de personas ancianas y de inválidos en la familia. Tiene en cuenta si tienen o no servicios de electricidad, de agua potable, sanitarios, refrigerador y televisor. A través de un método matemático especial, yo puedo medir no sólo la tasa de pobreza de la población, sino también la tasa de pobreza de cada familia en la población. Entonces me concentro en el 20% más pobre y veo cuáles son los atributos faltantes. Esos atributos faltantes son los que me están indicando dónde tengo que atacar la pobreza si, verdaderamente, quiero eliminarla. Puedo diseñar políticas estructurales y no disponer de simples transferencias de ingresos o donaciones que no resuelven el problema de la pobreza, sino que se reducen a trasmitirla de generación en generación.

Bee: Explicaré por qué Dagum se interesa por este enfoque multidimensional.

Tradicionalmente, y aún ahora, se mide la pobreza teniendo en cuenta un único indicador: el nivel de ingresos. Esto puede inducir a error pues, en los países desarrollados, la gente de más edad tiene ingresos muy bajos, pero también tienen casa, autos y otros bienes materiales. Si se atiende sólo al ingreso, ellos suelen ser considerados pobres, omitiendo que tienen cierto capital atrás. Dagum propone tener en cuenta no solamente el ingreso, sino también el acceso a la salud, el tipo de vivienda y las posibilidades para la subsistencia.

¿Qué utilidad tiene su método en relación a la desocupación?

Dagum: He desarrollado una metodología que no existía para estimar el capital humano. Antes se lo había estimado de forma muy deficiente. Lo que propongo es combinar tres enfoques para llegar a un resultado y al mismo tiempo, por primera vez, estimo la distribución del capital humano entre la familia o las personas que integran la fuerza de trabajo. Con respecto a las personas que integran la fuerza laboral, el propósito es estimar el capital humano de los miembros de la fuerza de trabajo; a partir de ella, estimar el capital humano desocupado por analogía con el concepto de capacidad ociosa de la industria. Luego se puede analizar la capacidad no utilizada del capital humano y la tasa de desocupación y ver cómo están relacionadas. Si la tasa de desocupación es del 14%, como es hoy en la Argentina, el capital humano desocupado va a ser el 4% o el 5%. Esto en los países desarrollados, acá no porque hay muchos profesionales que no encuentran actividad ocupacional. Lo fundamental es que yo puedo analizar la estructura de esa desocupación del capital humano y puedo ver cuáles son las causas que determinan la desocupación de este capital humano. Esto permite diseñar una política social de ocupación, cosa que no se puede hacer si sólo se conoce la tasa de desocupación. En la Argentina sabemos cuál es la tasa de desocupación, pero sólo con ese dato es difícil que un gobierno pueda tener una correcta política de ocupación. Si el sector de la construcción está ocupado el 100%, ¿podemos decir que vamos a contribuir a la ocupación estimulando las construcciones? Esto es absolutamente ridículo. La tasa de desocupación no nos dice nada respecto a cuáles son las causas determinantes de esa desocupación. Puede tratarse de población analfabeta, o con poca formación; pueden ser inmigrantes o puede ser desocupación transitoria, que es parte coyuntural de la desocupación.

Bee: También puede ser porque se trata de mercados segmentados. Es decir, con muy poca movilidad de la mano de obra porque no puede desplazarse de un sector donde hay menos demanda a otro donde hay más demanda. En la Argentina los mercados laborales están muy segmentados por la organización sindical y las asociaciones profesionales, entonces no hay competencia de ocupación que permitan pasarse de un mercado segmentado a otro.
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