Salta en el mundo
Antenas celulares
Antenas celulares
Desde que a un intendente salteño se le ocurrió la idea de convertir la divina monumentalidad del famoso Cristo de La Caldera en un gigantesco volcán de ondas hertzianas, no han dejado de oirse voces que claman contra el atropello que para el medio ambiente y las personas que lo habitan supone el emplazamiento incontrolado de antenas de telefonía celular.

Antena en Salta
Antena en Salta
Afortunadamente, un oportuno llamado divino privó al intendente caldereño de la posibilidad de colocar al Cristo gigante en la sintonía de los mortales y de sus mortales aparatos móviles, para convertirlo así en un Cristo giga(hz)nte. Sólo los pecados de los feligreses que acuden a una conocida iglesia céntrica de Salta, incluidos los de su párroco, han evitado que una oportuna llamada divina impidiera también la erección de una espantosa antena sobre un edificio de la histórica calle Caseros.

En una de las fotos que ilustran estas líneas puede verse de qué modo tan cruel aquella antena rompe la armoniosa línea urbanística de la centenaria calle salteña, cuyos balcones, soportales, aleros, arcadas y campanarios han sido invadidos súbitamente por dipolos, reflectores, planos de tierra, riendas de sujeción y flujos de radiofrecuencia.

La otra foto pertenece a un rincón periférico de la quizá menos piadosa ciudad de Madrid. Se retrata aquí un atentado similar contra la estética urbana, aunque en este caso las primeras víctimas de esta agresión han sido las cigüeñas. Estas aves, emparentadas históricamente con espadañas, almenas y torreones y que mantienen una especial relación con lo sagrado (iglesias, conventos, abadías), son forzadas, en este caso, a emigrar a una torre del Metro madrileño por causa de la fuerza incontenible del progreso.

Antena en Madrid
Antena en Madrid
La diferencia entre ambas realidades estriba en que mientras algunos salteños -no pocos- se admiran y enorgullecen por "el antenón" que adorna su centro histórico, en Madrid existe un movimiento consistente que lucha contra la proliferación de estos dispositivos, por razones estéticas y, en algunos casos, por razones sanitarias.

Si a ello se suma el hecho de que las cigüeñas castellanas y sus milenarios hábitos se encuentran en peligro de extinción, uno puede hacerse una idea más concreta acerca de la importancia de estos movimientos anti-antenas. El caso es que en Salta, salvo el caso del citado párroco, no hay ninguna especie en peligro de extinción amenazada por el antenismo. De allí, que salvo un milagro -en el mejor sentido de esta expresión- la antena salteña seguirá afeando nuestro horizonte, por muchos años.
eXTReMe Tracker