Colaboraciones

Aires de cambio cultural

Durante los años '50, más que políticas culturales, el Estado provincial, a través de la Comisión de Cultura (1952), había impulsado actividades culturales con propósitos políticos. En 1958 esa Comisión se transformó luego en Dirección de Turismo y Cultura. Su Salón Scotti (1958-65) fue uno de los centros más activos y abiertos de promoción cultural.

En 1967 Gaspar Risco Fernández convocó en Tucumán la primera reunión del NOA Cultural. La recuperación de la idea regional, sin la retórica vacua que la desvirtuó después, con los sólidos aportes de Risco y algunos ensayos de experiencias regionalistas, intentaron superar nuestro encierro provinciano.

En 1961 La Dirección de Turismo y Cultura convocó, por primera vez, el Premio a la Producción Literaria Científica y Artística. Se presentaron 27 autores y 36 obras en los géneros de poesía, cuentos, relatos y obras de teatro. "Otras 10 se presentaron en el género ensayo, crítica literaria, filosofía, historia y folklore. En tanto que en el rubro ciencias se presentaron 6. En música fueron 62 de las cuales 40 correspondían a temas folclóricos. En plástica concursaron 40 obras. Los jurados no eran de Salta", anotó Fernando Figueroa.

A ello hay que añadir el dinámico papel que tuvo el Centro de Estudiantes de Bellas Artes (CEBAS). Además del trabajo de instituciones como el Coro Polifónico, "El Círculo", de donde salieron varios de los que formaron parte del gobierno de Biella; el Club Universitario; el Centro Argentino; la Peña Folclórica; la Peña Española con sus salones de plástica.

Además de la Biblioteca Victorino de la Plaza; el Rotary Club; el Instituto de San Felipe y Santiago; el aporte que dejó en los '50 "Amigos del Arte", se suma la contribución de la Alianza Francesa, las Sociedades Española, Italiana y Sirio Libanesa y el esfuerzo de Benito Crivelli en la promoción del libro pero también de recitales de música, plástica y poesía y de representaciones teatrales.

Después del esfuerzo en solitario del librero, socialista y editor Ramón Cardozo en los '50, la cultura en papel tiene una importante expansión durante los '60. No sólo crece en cantidad sino que, luego de la censura y las exclusiones de los años cincuenta, se abren espacios de pluralismo y de libre expresión. Al comienzos de los '60 se publica el primer número de la revista "Pirca" dirigida por Roberto Albeza, Esdras Gianella y Jorge Hugo Román. La vida de la revista es efímera.

El 4 de febrero de 1962 se publicó el primer número del suplemento literario de "El Tribuno" dirigido por José Juan Botelli con el subtítulo de "Ciencias, artes, letras". Botelli la llamó "hoja literaria semanal". "No caben aquí celos políticos o artísticos o de otras índoles que suelen incubarse en los medios provincianos", anotó. Inauguraron la hoja textos de Gustavo Leguizamón, Julio Espinosa, Mercedes Clelia Sandoval, María Eugenia Dávalos e Isidro Morón.

En enero de 1967 aparece el "Suplemento Literario" del diario "El Intransigente" dirigido por Raúl Aráoz Anzoátegui e ilustrado por Jorge Hugo Román. Meses después lo hace el diario "Norte" que también concedió espacio a temas culturales. Esos espacios que los periódicos locales abrían a la cultura, y los criterios pluralistas de quienes dirigían esos suplementos, explican en parte el eclipse de las revistas literarias en Salta.

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